La pastelería húngara es una de las más renombradas en el mundo; la influencia austriaca como por ejemplo la torta sacher y el chocolatese junta a una gran dosis de creatividad e innovación, propias de Hungría. ¡Hay aquí una lista, de algunos de los dulces húngaros que les recomendamos probar durante su viaje!

  1. Kürtőskalács: originario de Transilvania, tiene una receta simple, cuyos primeros rastros datan del siglo XVIII en las regiones habitadas por los Siculi de Transilvania (también conocidos como Szekler). Es un dulce de street food, que se encuentra en los quioscos a lo largo de las calles.

  1. Torta Dobos: la torta húngara por excelencia. Es deliciosa y rica en calorías, como muchos alimentos de la cocina húngara. Fue creada en 1884 por el chef Dobos. Está compuesta de 6 capas de pan de España, recubiertas de crema de chocolate y mantequilla. La capa superior es acaramelada.

  1. Zserbó: es un dulce que nació de la invención del pastelero Emil Gerbeaud, cuya cafetería aún es una de las más renombradas de Budapest. El dulce está hecho de capas de masa quebrada, rellenas de mermelada de albaricoque, nueces y chocolate.

  1. Somlói Galuska: tal vez el dulce más amado por los húngaros. Fue inventado en el restaurante Gundel en los años cincuenta. Pan de España y crema de vainilla, embebido en chocolate fundido, cubierto con crema batida. ¡Una verdadera bomba!

 

  1. Palacsinta: la tradicional crepe húngara. La pueden encontrar embebida de mermelada, chocolate, y nueces. En el restaurante Gundel, incluso con chocolate, nueces y crema batida, ¡todo junto!

  1. Flódni: el dulce tradicional de la comunidad judía húngara. La pueden probar durante nuestro tour del barrio judío. Tiene tres capas: nueces, semillas de amapola, y manzana.

  1. Rákoczi túrós: de la base de masa quebrada nace una montaña de ricota dulce húngara, una capa de mermelada y por encima, una capa de merengue. Un conjunto de gustos único, creado al inicio de 1900, precisamente por Rákoczi, uno de los más famosos cocineros húngaros.

  1. Beigli: el postre tradicional Navideño húngaro. Una masa cubierta de crema de semillas de amapola. Tiene un sabor fuerte y apetitoso. Incluso lo pueden encontrar con crema de nueces.

  1. Torta Eszterházy: a diferencia de las otras tortas, el nombre no viene del creador, sino del conde que apreciaba este dulce, más que cualquier otra persona. El dulce, que nació durante los años de la doble monarquía, hasta hoy es uno de los postres más renombrados en Hungría. Hoz en día existen diferentes variaciones, todas buenísimas. La receta tradicional contiene crema de mantequilla y masa de nueces.